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Año XXVI, Número 47, enero 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
Severiano Martínez Anido, condicionantes durante su infancia…
había conseguido ascender a comandante en tan solo unos meses, cuando había
capitanes en la península que podían permanecer en el mismo empleo más de 15 años
y, después de las campañas de Cuba y Filipinas y el gran número de ascensos por
méritos de guerra, estos tiempos se prolongaron aún mucho más.
Sus acciones en las islas, aunque concentradas en unas semanas, llenan varias
páginas de sus vicisitudes en la Hoja de Servicios. Tres cruces al mérito militar con
distintivo rojo, dos menciones honoríficas y el ascenso mencionado fueron el rédito del
ya comandante por su estancia de algo más de cinco meses en las islas Filipinas, ya
que, en julio de aquel año, regresó a la península con licencia por enfermedad que se
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prolongó hasta 1898 .
En marzo de 1898 volvió a integrarse en un Batallón Expedicionario, en este caso
en el de Barcelona, para regresar a las Islas Filipinas. Se dirigió hacia el sur de la
Península, concretamente al Campo de Gibraltar. Desde allí, la unidad inició una marcha
en tren que duró varios meses por el pueblo de los Barrios, Écija, Carboneras y
llegando, incluso, a Miranda de Ebro a finales de ese año. Lógicamente, nunca volvió a
Filipinas.
El desastre del 98 y la influencia catalanista
El regreso de las unidades expedicionarias tras la derrota de España, en el corto
conflicto bélico con los Estados Unidos, supuso un aumento considerable en la ya
endémica macrocefalia de los cuadros de mando. Además de los oficiales de
academias, ahora había un gran número de nuevos oficiales, procedentes de tropa, que
se habían acogido al ascenso a Segundo teniente , integrándose en la Escala de
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Reserva por razón de voluntariedad para cubrir las necesidades de las campañas.
31 Todos los detalles referidos a sus ascensos, recompensas, acciones, destinos, traslados, licencias, etc.
Proceden de la Hoja de Servicios de Severiano Martínez Anido, Legajo M-2010, Archivo Militar de Segovia.
32 Por la disposición de 19 de julio de 1889, adicional a la Ley Constitutiva del Ejército, el teniente pasó a ser
primer teniente y el alférez, segundo teniente.
Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © J. Rivera Chamorro, 2026 P á g i n a | 98

