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Año XXV, Número 46, julio 2025
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
De Filósofo a Emperador: Juliano II en las Galias…
El artículo se basa en una obra que, por desgracia, no podemos estudiar con
mayor detalle ya que la obra Contra Galileos – escrita entre 362 y 363 – se ha perdido y
solo se conserva en fragmentos en las citas de autores cristianos que la refutaban o
contra argumentaban. Como es el caso del autor Cirilo de Alejandría, quien la refutó en
su obra Adversus Julianum (Guarde 2014: 420)
Con esto, es fácil ver como su figura es muy interesante al ya podernos imaginar
cómo fue visto por unas fuentes u otras; tal y como nos apunta Moreno (2012) Juliano
ha sido visto como un símbolo en la lucha entre el paganismo y el cristianismo,
especialmente en la literatura y el pensamiento filosófico e histórico. Sus intentos de
restaurar el paganismo han sido narrados en diversas obras, desde el drama de Ibsen
Emperador y Galileo hasta novelas como La muerte de los dioses de Merejkowski
(Moreno 2012: 104-106) ya que esta situación – y el contexto que hemos visto – es un
foco imperioso de atención, un brillo de interés, en un marco histórico cultural donde el
cristianismo monopolizaba cada vez más la cúspide socia.
Podemos entender sin complicaciones como a lo largo de los siglos, la imagen de
Juliano ha sido interpretada de maneras opuestas y controvertidas. Con autores
cristianos como San Gregorio Nacianceno que lo consideraron un enemigo peligroso,
mientras que paganos como Libanio lo exaltaron como un héroe trágico. Estas visiones
extremas reflejan la profunda polarización en torno a su figura (Moreno 2012: 100). E
incluso en épocas más cercanas, Ya que, durante el Renacimiento y la Ilustración, su
figura fue recuperada por pensadores como Montaigne y Voltaire, quienes lo exaltaron
por sus virtudes morales y su resistencia al cristianismo. Por otro lado, autores
contemporáneos como Gore Vidal y Fernando Savater han reexaminado su legado,
explorando su compleja relación con la religión y el poder (Moreno 2012: 107)
Desafortunadamente, su muerte – y su corto reinado – nos ha impedido poder
haber visto como evolucionaría el Imperio Romano si hubiese mantenido, por más
tiempo, un cierto equilibrio entre las diferentes religiones que existían en el siglo IV.
Historia Digital, XXV, 46, (2025). ISSN 1695-6214 © Raúl Barrera Luna, 2025 P á g i n a | 126