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Año XXV, Número 46, julio 2025

       Depósito Legal M-34.164-2001
             ISSN 1695-6214


                                         De Filósofo a Emperador: Juliano II en las Galias…



                     “Y  es  que  parecía  un  sueño  que  este  hombre  aún  joven,  de  poca  estatura,
              famoso  ya  por  sus  hazañas,  después  de  aniquilar  en  cruentas  batallas  a  reyes  y

              pueblos,  había  avanzado  de  ciudad  en  ciudad  con  una  rapidez  insospechada  y,  por

              donde  pasó,  había  aumentado  sus  recursos  y  sus  fuerzas,  y  se  había  apoderado  de
              todo con tanta rapidez como las noticias lo habían narrado. Y, finalmente, la voluntad

              divina le había concedido el principado, obteniéndolo sin perjuicio alguno para el estado”
              (Am. Mar. XXII 2.5).


                     ¿Reforma o Recuperación?



                     Y llegados a este punto, con Juliano como Emperador, nos encontramos uno de
              los  episodios  más  interesantes  de  su  figura.  Obviando  –  en  parte  –  las  campañas

              orientales  contra  los  Persas,  las  cuales  han  sido  profusamente  estudiadas  y
              comentadas.


                     Me  gustaría  focalizarme  en  lo  que  se  ha  venido  a  conocer  como  reformas  y

              actuaciones  encaradas  a  una  vuelta  a  la  “gloria  clásica”  –  por  así  llamarla  –  que  ya
              hemos ido abordando situacionalmente en el texto previamente escrito.



                     La  recuperación  del  romanismo  (Caballero  2017)  propiciada  por  Juliano  a  su
              llegada al poder – tendencia ya apreciada en la Galia  – podemos vislumbrar como el

              neoplatonismo  (Caballero  2017:  30-31)  influenció  la  visión  política  de  Juliano,  el  cual
              veía en la restauración de los antiguos cultos una forma de revitalizar el imperio que, en

              su opinión, consideraba “perdido” de sus valores tradicionales. Su foco por la filosofía

              clásica,  que  vimos  al  inició  del  artículo,  marcó  profundamente  su  mandato  como
              Emperador.


                     En lo tocante a las reformas políticas, Juliano (Caballero 2017: 40) implementó

              importantes reformas para reducir el gasto público, limitar el poder de ciertas facciones
              en  la  corte  –  contrarias  a  él  –  y  modernizar  el  sistema  impositivo.  Estas  medidas

              buscaban aliviar la carga económica sobre las clases populares mientras que, a su vez,

              fortalecía la estabilidad del Estado en un momento que era necesario.





                          Historia Digital, XXV, 46, (2025). ISSN 1695-6214 © Raúl Barrera Luna, 2025                  P á g i n a  | 121
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