Page 13 - ARTICULO 4
P. 13
Año XXVI, Número 47, enero 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
Reforma administrativa, economía, y medios de producción con la llegada…
Con todas estas teorías, intentaremos buscar un justo medio entre las distintas
formas de análisis y encontramos una serie de explicaciones al hundimiento imperial,
como consecuencia de todo lo anteriormente relacionado, en base a las corrientes
actuales de la historiografía. Y partimos de unas premisas claramente definidas: las
invasiones y migraciones germánicas no fueron la causa única ni principal de la
involución y caída del Imperio Romano de Occidente, se trató de una confluencia de
problemas estructurales que giraban en torno a la inestabilidad política, una acuciante
inflación, la dificultad estatal para recaudar impuestos, el regreso a una economía
ruralizada, y el enorme gasto militar que agotaba paulatinamente las arcas imperiales.
Tampoco debemos olvidarnos de un factor natural que produjo cambios en el clima,
11
plagas y mengua de las cosechas . Esta combinación de factores internos y externos
consiguieron propiciar su definitiva caída.
Por otro lado, la población rural durante los últimos momentos del Imperio romano
disminuyó debido a las pestes, sequías y guerras. Todo ello, confluyó con el aumento de
los impuestos que, como ya avanzábamos, llegaron a cobrarse en especie para
alimentar al ejército. El número de esclavos se redujo sensiblemente tras la finalización
de las invasiones a otros territorios, antes al contrario, el territorio imperial se contrajo y
sus territorios dejaron de recibir estos efectivos. La ciudad se vio desabastecida de
alimentos y de materias primas, el transporte se paralizó, por todo ello, los habitantes de
la ciudad prefirieron abandonarla y se refugiaron en el campo ya sea como colonos o
bien como asalariados, los que no disfrutaban de su propiedad.
Respecto a los grandes propietarios, el estado pactó con ellos un modo de
protección territorial; les eximió en el pago de impuestos a los grandes propietarios y, a
cambio, se encargaron de cobro de impuestos. Igualmente, se les encomendó la
seguridad militar. En resumen, los grandes propietarios pasaron a ser los representantes
del estado en su demarcación.
11 MCCORMICK, M., GLISH, J. M., BUTENTGUEN, U., et al (2012): 169-220.
Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © M. Caballero Espericueta, 2026 P á g i n a | 128

