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Año XXV, Número 46, julio 2025
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
De Filósofo a Emperador: Juliano II en las Galias…
Conociendo estos hechos, diferentes reyes alamanes reúnen en Coalición una
fuerza conjunta para acabar de una vez por todas con la presencia romana que
amenaza con extinguir la presencia germana en las Galias. Fueron Chonodomario,
Vestralpio, Urio, Ursicino, Serapión, Sumario y Hortario los que, según Amiano, juntaron
sus fuerzas tras levantar los sones de la guerra para acabar con el que creían un ahora
débil Cesar – Barbation había marchado de nuevo, acuartelando sus tropas en
diferentes guarniciones; quedándose Cesar con acerca de unos 13000 hombres a su
disposición – atrincherado en Estrasburgo (Am. Mar. XVI 12.1).
Amiano, tras explicar el contexto político en el que se encontraban las fuerzas
romanas ante la batalla que se acercaba y la imagen que se desprendía de los romanos
ante la retirada de Barbation; empieza a tomar forma la batalla de Estrasburgo con un
Cesar que contaba con 13000 hombres contra toda una hueste dispuesta a acabar
hasta con el último romano allí enfrentados.
Al avistar las tropas alamanas, los romanos se dispusieron en la colina, cerrando
filas “ a modo de muralla inexpugnable” y colocando la caballería pesada en el flanco
derecho viendo como los alamanes respondieron a esto disponiendo a sus mejores
tropas ecuestres en el izquierdo, junto con soldados de a pie para poder hacer frente a
la caballería pesada de forma óptima – apoyando a su caballería en el fragor del
combate – (Am. Mar. XVI 12.21-22). Reforzando a la vez el flanco derecho con trampas.
Las masas compactas de romanos avanzaron en ordenada formación con un
Juliano a primera línea de fuego, animando a las tropas a no desfallecer y conseguir la
victoria – siempre según Amiano -. Sonaron las trompetas. La guerra y la sangre
comenzaron su eterno baile. Mientras se acercaban las fuerzas oponentes, las jabalinas
y proyectiles volaban por los aires en busca de un objetivo al que abatir. Los romanos,
en formación y con los escudos en estrecha protección; llegaron al combate cuerpo a
cuerpo ante unos alamanes aguerridos que avanzaban a la par, directos al ardor de la
batalla (Am. Mar. XVI 12.27-36).
Historia Digital, XXV, 46, (2025). ISSN 1695-6214 © Raúl Barrera Luna, 2025 P á g i n a | 113