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Año XXV, Número 46, julio 2025
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
De Filósofo a Emperador: Juliano II en las Galias…
de saberse él con la iniciativa puesto que los alamanes protegían sus tierras; dispuso
que los hombres cruzaran el rio por la noche, silenciosamente sin remar; y habiendo
dejado las hogueras encendidas en el campamento para hacer creer que su presencia
seguía estando acampada (Am. Mar. XVIII 2.12). Al conocer la presencia romana en el
otro lado del rio, y pensando los reyes que tomarían posiciones en la “cabeza de playa”
creada para construir un puente, estos se retiraron para conseguir algo de tiempo. Los
romanos, por su parte, cruzaron el territorio de Hortario – aliado – sin causar daños
hasta llegar a tierras hostiles donde dieron rienda suelta a lo que estaban enseñados a
hacer en la guerra: incendiar y destruir (Am. Mar. XVIII 2.13-14). Consiguiendo, en el
transcurso de relativamente poco tiempo, crear tal vorágine que los diferentes reyes
vinieron en busca de un acuerdo de paz con los ahora poderosos romanos, pactos que
se llevaron a cabo siempre en beneficio imperial (Am. Mar. XVIII 2.15-19).
Volviendo triunfante a París, Fl .Cl. Juliano continuó con su operación de
estabilización de las provincias galas. Siempre pendiente de la situación a su alrededor,
vigilante de los alamanes y los francos, en la sustancial misión de salvaguardar el
estatus imperial en la zona. De tal manera que, cuando se generó una situación
amenazante en Bretaña – ataque de los pictos y escoses contra los romanos – Juliano
prefirió no desaparecer en un ataque contra estas tribus bárbaras con la convicción de
que la desaparición de la cabeza visible del Imperio en las Galias sería motivo suficiente
para que la amenaza más directa – véase los francos y los alamanes – volvieron a la
carga con un largo resentimiento de estos últimos tres años contra Juliano y contra
Roma. Episodio o capítulo que Juliano no estaba dispuesta a permitir tras haber
conseguido lo narrado. Por ello, confió parte de sus tropas a Lupicino, comandante de
infantería, delegando el objetivo de mantener a salvo las fronteras en Bretaña (Am. Mar.
XX 1)
Anno Domini 360
En el año 360, después de 5 años como Cesar luchando en las Galias, parecía ya
que la frontera romana en el Rin hubiese quedado del todo asegurada; con una
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