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Año XXV, Número 46, julio 2025
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
De Elionor, a sor Isabel de Villena, con Vita Christi para dignificación de la mujer
que otorgaba a los hijos no legítimos una serie de vicios ligados a su propia condición
natural, como muestra una frase de la época de Francesc Eiximenis “bord i mula, tot jorn
ne fan una”. Finamente el 26 de marzo de 1463 fue elegida abadesa de la Trinidad con
33 años de edad, no obstante el nombramiento no será efectivo hasta la obtención de la
correspondiente bula papal, que fue firmada por el papa Paulo II el 7 marzo de 1465, en
la cual se dispensa a Isabel de Villena de defectum natalium .
No tenemos demasiada información de cuál era su personalidad, pero
deducimos una abadesa inteligente, incansable y comprometida por sacar adelante la
nave de la Trinidad, poseía los conocimientos que le habían aportado los años de
formación y las lecturas consultadas. De tal manera que pone en orden el patrimonio
recibido de los anteriores gestores del convento los frailes trinitarios. Pone al día el
censo enfitéutico de una parcela de tierra de 17 suldos y 6 dineros y anota en el libro de
rentas “no-m sabíem res, sinó que lo mateix senyor de la terra m’ho dix a mi en gran
secret. E avenguí’m ab ell que em paga d’aquell any e les següents fent-li grácia del
passat”
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El obstáculo con el que se encuentra Isabel es que no existen
documentación que acredite la propiedad, por ello de forma muy inteligente hace un
registro en la corte de justicia civil, así deja constancia Isabel: “aço basta a posseir-lo
segur, e tots los sensals chichs he fet capbrevar en la cort perquè açò basta, sens altres
escriptures, a demanar e executar los dits sensalites” es decir con esto podía demandar
los pagos anuales y denunciar los incumplimientos, en la siguiente nota también
podemos ver como Isabel busca hasta el último ingreso, en este caso 9 sueldos de una
casa procedente de la época de los trinitarios.
Gracias a las notas autógrafas, comprobamos que es Isabel la que da
esplendor a la Trinidad, cuando dice: “Aquestes són les obres que yo, sor Ysabel de
Billena, he fetes en aquest Monestir ab lo ajutori, trobant-me abbadesa indigna”, lo
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Historia Digital, XXV, 46, (2025). ISSN 1695-6214 © Manuel Casamitjana Peiró, 2025 P á g i n a | 179