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Año XXVI, Número 47, enero 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
El porqué del Regeneracionismo educativo español. La contribución de María Carbonell Sánchez
una parte, la corriente tradicional, católica y conservadora que hundía sus raíces en el
humanismo cristiano del siglo XVI, se opuso a todo cambio, por la amenaza que ello
implicaba a los intereses de sus defensores; no obstante, las experiencias pedagógicas
de dos sacerdotes – Andrés Manjón y Pedro Poveda – supusieron el interés de adaptar
la enseñanza confesional a los nuevos tiempos, modificando sus métodos y contenidos,
sin que por ello tuvieran que alterarse los principios esenciales que conformaban la
doctrina católica. Con las escuelas del Ave María, el Padre Manjón trató de acercarse y
educar al proletariado, abriendo la educación a los dos sexos, aunque el número de
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niños, fue pronto superior, al de niñas. En 1911, fue el padre Poveda , el que proyectó
la creación de una Institución Católica de la Enseñanza, donde pudieran formarse
buenos maestros para que con su presencia, tanto en centros docentes oficiales como
en privados, se tratase de frenar el proceso laicizador y estatalizador de la enseñanza.
Por otra parte, paralelamente a esa corriente tradicional, la corriente liberal que hundía
sus raíces en la reforma, nació entre la burguesía y tuvo su máxima contribución en la
Institución Libre de Enseñanza, creada en 1876, por un grupo de profesores
universitarios – Giner, Figuerola, Moret, Salmerón, Azcárate, etc. – que formados en el
Krausismo, otorgaron a la cultura, una fe incondicional como medio regenerador del
país, y al mismo tiempo, como amortiguador de las tensiones sociales. Para éstos, la
enseñanza debía cumplir un doble objetivo: educar e instruir a todos los individuos. Pero
esta circunstancia sólo podía ser posible, modificando los métodos, planteamientos,
iniciando los cambios desde la misma escuela, buscando la igualdad de todos los
ciudadanos –hombre y mujer- en las posibilidades de instruirse. De ahí, que desde esta
postura se defendiera siempre una enseñanza pública, gratuita y obligatoria en los
niveles primarios; también laica, aunque no fuera anticatólica, sino simplemente
«neutra» y no dogmática, para evitar todo fanatismo; coeducativa a fin de que el sexo
2 En el ámbito católico, la iniciativa en lo que se refiere a la educación femenina vino por parte del Padre
Poveda y su fundación: La Institución Teresiana (1911). El proyecto pedagógico que Poveda ofreció a la
mujer, la invitaba a ser sujeto activo de su propia educación, descubriéndole los valores de un
humanismo integral, radicalmente idéntico para uno y otro sexo.
Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © M. S. Sánchez Vidal, 2026 P á g i n a | 7

