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Año XXVI, Número 47, enero 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
El porqué del Regeneracionismo educativo español. La contribución de María Carbonell Sánchez
dejara de constituir un factor discriminatorio para la mujer, abogando siempre por una
enseñanza personalizada y experimental. Los planteamientos coherentes de esta
corriente y el carácter reformista de los cambios que propiciaba, facilitaron a los
máximos representantes del Krauso-Institucionismo, el acceso, incluso, a los niveles de
decisión oficiales. Tras la crisis del 98, el grupo de Giner, fue el gran inspirador y
también, a veces, el gran propulsor de todas aquellas reformas que en el terreno
educativo se adoptaron durante el primer tercio del siglo XX.
Fue el Krausismo con D. Fernando de Castro al frente y después, los propios
institucionistas, los que defendieron la emancipación y liberalización de la mujer. En su
preocupación por la educación femenina, D. Fernando se adelantó a la Institución,
creando la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, en Madrid (1870), un año
después de haberse inaugurado la Escuela de Institutrices con el propósito de fusionar
la labor docente y de difusión que realizaban las Conferencias Dominicales cuyo ciclo se
inauguró el 21 de febrero de 1869 en el Salón de grados de la Universidad Complutense
de Madrid. El eco de la labor de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer no tardó
en llegar a otras provincias españolas, donde las Sociedades Económicas de Amigos
del País, preocupadas desde sus comienzos por el tema educativo, en general, y el de
la mujer, en particular, trataron de seguir el ejemplo madrileño. En Valencia,-el caso que
nos atañe- fue la Escuela de Comercio, creada en 1883, la que dio paso al Instituto para
la Enseñanza de la Mujer, creado en 1888. Las necesidades que llevaron a crear esta
Institución en Valencia- según palabras de Sela- fueron:
(…) las de constituir un centro de cultura para la mujer, que ampliando las
enseñanzas de la Escuela de Comercio para Señoras, y las que a su lado se fueran,
paulatinamente, estableciendo, pudiera emprender una obra fecunda de educación
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general, sin abandonar por ello, los estudios profesionales .
3 SELA Y SAMPIL, Aniceto.: La educación Nacional. Hechos e ideas, Madrid, Imprenta Ibérica, 1910, p. 253
Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © M. S. Sánchez Vidal, 2026 P á g i n a | 8

