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Año XXVI, Número 47, enero 2026

       Depósito Legal M-34.164-2001
             ISSN 1695-6214


                                                       El nacionalismo aragonés desde sus orígenes



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              desacreditado  debido  a  su  mimetismo  catalanista   (Martínez  Pérez,  2012).  Su
              nacionalismo era de corte radical, pues consideraba a Aragón como una mera colonia

              explotada  frente  a  España,  negando  que  Aragón  fuese  España  y  en  1922  aludía  por

              primera vez al hecho de que Aragón tiene derecho a su independencia política porque
              tiene una lengua propia localizada en la Ribagorza, pidiendo para Aragón “el carácter de

              nación ibérica” (Peiró Arroyo y Pinilla, 1981, p. 101.)


                     La ideología expuesta durante años por Gaspar Torrente en la páginas de El Ideal
              de  Aragón,  periódico  fundado  por  él,  puede  definirse  como  regionalista  y  agrarista,

              perdiendo  sus  planteamientos  anteriores  el  radicalismo  que  le  precedían  en  El  Ebro,

              pues le condicionaron fuertemente la moderación del entorno, el vivir en Graus. Torrente
              abandonó el nacionalismo como teoría política, como afirma Peiró (1988), utilizando el

              término  conjuntamente  con  el  de  regionalismo.  En  El  Ebro  se  expresó  a  favor  del
              regionalismo  y  del  agrarismo,  sin  perder  la  confianza  de  algunos  viejos  regionalistas

              como Antonio Gregroio Rocasolano, a quien pidió en 1930 que “recogiese las fuerzas

              disgregadas del aragonesismo”.


                     Por  su  parte  Julio  Calvo  Alfaro  planteaba  la  necesidad  de  constituir  un  fuerte
              movimiento aragonesista que devolviese a Aragón la personalidad política perdida hacía

              más de dos siglos. Calvo Alfaro en sus escritos aragonesistas tenía una línea federalista
              e iberista, donde criticaba duramente al caciquismo y al turno de partidos en la España

              de la Restauración.


                      Calvo Alfaro representaba una línea más moderada frente al nacionalismo radical

              expuesto por Gaspar Torrente. Aunque los años 1919 y 1922 son los años de mayor
              exaltación y radicalismo, no llega al extremo de independentismo que llega Torrente. El

              nacionalismo  de  Calvo  Alfaro  nunca  se  rompe  con  la  concepción  de  España,  pues




            18  Se llegó a afirmar que Gaspar Torrente militó en Esquerra Republicana de Cataluña, pero esto es falso,
               ya que ello aún no se ha podido comprobar con documentación, tal y como afirma (Peiró Arroyo, 2013, p.

               134).




                         Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © G. Gracia Guinovart, 2026                  P á g i n a  | 69
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