Page 18 - ARTICULO 2
P. 18
Año XXVI, Número 47, enero 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
El nacionalismo aragonés desde sus orígenes
(alentado por el aragonesismo conservador). Pero ambos textos, creados en la
primavera de 1936, tras haber estallado la Guerra Civil española, no fueron llevados a
trámite (Alares López, 2021).
Puede afirmarse que los grupos aragonesistas entre 1913 y 1936 buscaron una
justificación teórica para su movimiento, pero debido a la escasez ideológica en el que
22
se sustentaba el mismo, impidió que se elaborara una doctrina en profundidad . Ni el
grupo regionalista ni entre los nacionalistas aragoneses en Barcelona consiguieron la
unanimidad, es más, la teorización resultó insuficiente, como afirma Antonio Peiró. El
único elemento justificativo para dicha teorización resultó ser los Fueros aragoneses, de
tal manera que esto producía que se abocase a un tipo de nacionalismo populista, que
fue finalmente el que llevaron a cabo dichas organizaciones (Peiró Arroyo, 1999).
José Carlos Mainer (1975) afirmó que:
Como ocurrió con el marco de El Ebro, las dos tendencias del aragonesismo
político -la débil estrategia autonomista de la burguesía y el despecho radical de los
grupos de la diáspora catalana- se superpusieron en una acción concreta, que pocas
veces tuvo mayor trascendencia que la local. La primera desapareció ante el rebato
general de 1936, como una consecuencia más de la colonización económica de una
clase social que acabó por reconvertirse en rentista en los años de la inmediata
preguerra; el aragonesismo radical fue la víctima indudable de los tres años de
contienda y de las actividades de retaguardia (p. 68).
que no vería la luz, pues la guerra civil comenzó tras la sublevación.
22 Antonio Peiró (1996) afirma que “el nacionalismo aragonés en Barcelona, con unos objetivos mejor
formulados que los del regionalismo zaragozano, y más cercanos a los del nacionalismo catalán, no fue
capaz de conseguir ningún éxito que no fuese mantener una organización que funcionó durante una
veintena de años” (p. 16).
Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © G. Gracia Guinovart, 2026 P á g i n a | 71

