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Año XXVI, Número 48, Julio 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
Historia Digital colabora con la Fundación ARTHIS
En ambos casos el pueblo de Utrera tiene motivos para poder disponer
de una estatua con esta temática. Respecto al algodón es una plantación muy
recurrida en los campos de Utrera y de hecho, en los alrededores de la
carretera donde se ubica la estatua ha existido siempre plantaciones de
algodón. Es de constatar cómo este hecho ya queda patente en distintas
fundaciones históricas locales, como es el caso de la Antigua Hermandad de
la Santísima Trinidad. Sus inicios serán la consecuencia del movimiento creado
por una serie de algodoneros que, tomando como partida su fe y su profesión,
crearían una simbiosis que sigue patente aún en la actualidad.
En cuanto a la temática japonesa, la Iglesia de San Francisco en Utrera,
edificada en 1645, representa en algunos de sus dibujos murales, tres mártires
jesuitas ajusticiados en Japón, procedentes de Utrera, durante los momentos
en los que el país Nipón expulsó al cristianismo en el siglo XVI. Destacaron
entre los 26 mártires ejecutados en 1597 durante el gobierno de Daimyo
Yokotomi Hideyoshi (1537-1598) quien promulgó el edicto de expulsión en
1587. Los tres monjes jesuitas utreranos fueron crucificados y lanceados,
conociéndose sus nombres, los cuales eran: Paulo Miki (1556-1597), Juan de
Gotó (1578-1597) y Diego Kisai (1533-1597), siendo beatificados en 1627 por
el Papa Urbano VIII y posteriormente canonizados en 1862 (Mendoza, 2024,
108-109). La presencia de este tipo de iconografía jesuíta es debida a la
naturaleza original del templo. La que hoy es conocida como “San Francisco”,
y uno de los últimos reductos de la presencia franciscana en la villa, sería con
anterioridad la primera fundación de los seguidores de San Ignacio de Loyola
en Utrera. Bajo la advocación de San José, se levantaría el que sería la primera
sede y colegio, allá por el año de 1630. Con la posterior expulsión de la orden,
por mandato del rey Carlos III (1767), el espacio quedaría liberado, siendo
adquirido por los padres franciscanos, tras los daños ocasionados en su
antiguo monasterio con el Terremoto de Lisboa (1755) y, estableciéndose en
él de forma definitva en el año de 1797. Volviendo a la talla, esta vinculación
Historia Digital, XXVI, 48, (2026). ISSN 1695-6214 © J. David Mendoza, 2026 P á g i n a | 25

