Page 10 - ARTICULO 3
P. 10

Año XXVI, Número 47, enero 2026

       Depósito Legal M-34.164-2001
             ISSN 1695-6214


                                         Severiano Martínez Anido, condicionantes durante su infancia…



              económica  para  sus  progenitores.  A  pesar  de  ello,  la  enseñanza  castrense  no  era
              gratuita y los paisanos, sin ascendencia militar, llegaban a pagar 5 pesetas mensuales

              por matrícula y 3 por asistencias. El vestuario y los libros corrían por cuenta del alumno,

                                                                      13
              que debía aportar, además, una fianza por mobiliario .

                     En 1882 se unificó la enseñanza militar gracias a un proyecto de Arsenio Martínez
              Campos, que respondía así a numerosas peticiones de generar un espíritu único que

              redujera  las  diferencias  entre  las  Armas  y  los  Cuerpos  Facultativos.  De  ese  modo,
              también  se  igualaban  los  tiempos  de  formación  que,  antes  de  la  creación  de  la

              Academia  General  Militar,  eran  distintos  para  infantes  y  jinetes,  que  se  educaban

              durante tres cursos, que para artilleros o ingenieros que precisaban de cinco.


                     A pesar de las compensaciones económicas referidas, la familia tuvo que afrontar
              un esfuerzo considerable, como recordaba el propio Martínez Anido años después: “yo

              me honro con proceder de familia humilde, y mi padre, que fue militar, me dio la carrera
                                               14
              a fuerza de grandes sacrificios” .

                     El  alférez,  tras  recoger  su  Real  Despacho,  consiguió  un  primer  destino  en  la

              Ciudad Condal, cerca de su familia, en el 2º Batallón del Regimiento de Infantería de

                             15
              Navarra Nº 25 . Allí tendría su primer contacto con la tropa de leva, en una época en la
              que  el  servicio  militar  obligatorio  tenía  la  posibilidad  de  ser  redimido  con  la  cantidad

              pertinente y que precisaba de un poder adquisitivo considerable para hacer frente. En

              1884, de cada 100 mozos que ingresaron en las cajas de reclutamiento, llegaron a filas
                                                                                      16
              tres cuartas partes. El 19,08 se acogieron a la redención a metálico .

                     Las fuerzas de Infantería en activo no llegaban a los 60.000 efectivos para cubrir

              las numerosas unidades de la península, de las plazas de África y de las provincias de




            13  Ibid.
            14  (Cola, 1927, pág. 49)
            15  (Archivo Militar de Segovia, Legajo M-2010)
            16  (Instituto Nacional de Estadística, 1888, pág. 105)




                         Historia Digital, XXVI, 47, (2026). ISSN 1695-6214 © J. Rivera Chamorro, 2026                  P á g i n a  | 90
   5   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15